Mis visitas

25 de noviembre de 2012

UN REPORTAJE EN LA RAZÓN: INMIGRANTES O EXTRANJEROS

Hoy en La Razón del Domingo ha salido en la portada un amplio reportaje firmado por  Lydia Jiménez bajo el título "NOS SOMOS INMIGRANTES, SOMOS INVERSORES".

Por invitación de los compañeros del periódico he participado en la preparación de este gran reportaje que le acerca un poco más al lector español, tan acostumbrado a vernos en las portadas de la prensa nacional y pocas veces en las noticias positivas; a la realidad de los ciudadanos rusos que residen en España, por un lado, y los que vienen aquí de vacaciones, por el otro.

Esta vez el alboroto se produjo por el proyecto ley que el Gobierno sacó de la manga anunciando que todo aquel inversor, sea ruso o chino, quien invierta más de 160.000€ en una vivienda en España, obtendrá la tarjeta de residencia.
Curiosamente no ha habido atascos en carretera yendo hacia comisarías de la polícia.
Los rusos se tomaron la noticia con cierta tranquilidad. 
¿Realmente necesitan ser residentes en España por 160.000€?

Una de las tantas reacciones al proyecto ley fue otro artículo de Raúl del Pozo en El Mundo hace unos días, donde el periodista político concluía:
"...Gil y Gil intentó llevar el realismo socialista al Puerto de Banús comprando en Moscú la estatua La victoria, en las noches de vodka y caviar. No lo comprendimos entonces; era un precursor. Ahora hay que dar salida al stock de pisos y construir burdeles, hospitales, residencias, tanatorios, penales y campos de golf. Empieza el crecimiento."

Yo le diría a este informador de masas que los burdeles en España ya gozaban de buena salud y estaban asociados en ARNELE, antes de que el primero ruso pisara la Costa del Sol, y el sucio asunto de tráfico de mujeres en España, entre otros, empezó por haber esos colaboradores necesarios que recibían y pagabana por "la mercancía". Y todos hablaban el castellano perfectamente, no eran forasteros, ejes del mal que antes jamás existió en este país.

Mientras los medios nos tachaban durante décadas de lo peor, en Rusia creció y se formó una nueva generación, una clase media de 30 y pocos años, ya casados, con al menos  dos hijos entre 2 y 7 años, por cada cual la familia recibe 6000€ de parte del Gobierno ruso, un cheque bebé que no se retira a dos o tres años después de  terminar la campaña electoral. 

Esta nueva generación está pefectamente formada, universitarios, muchos con un mínimo de dos idiomas, una casa, un trabajo estable ( ya que el paro en Rusia no alcanza ni un 6% contra el 25% en España, que sigue despreciando todo lo ruso, acusandonos de lo peor.

Pero los tiempos cambian y la gente también.

Los de 30 y pocos no pertenecen a la mafia ni al crimen organizado, sino son una nueva generación de turistas e inversores que aman su país, son orgullosos de su bandera tricolor y conocen la letra de su himno; critican las políticas de su Gobierno; no creen en todo lo que se publica en prensa nacional, piensan, analizan, reflexionan.

Y a la hora de  salir de vacaciones se dejan hasta 2000€ por persona durante una semana. Para volver después a su país, donde tienen su casa, su familia, sus amigos, su trabajo y el reconocimiento profesional de los suyos.

Y se merecen RESPETO, no la limosna por necesidad del momento en forma del permiso de residencia. NO LO NECESITAN, si no un regimen de visado aceptable, que fomente el turismo, no altere ni ofenda con suspicacias de los empleados del Consulado de España que emitan los visados.

Hoy España no es un trozo de pastel que todo inmigrante quiere comerse.

Hoy se trata de una nueva generación de extranjeros, al igual que británicos, alemanes o suizos hace años; solo que estos, nuevos, vienen de Rusia y pueden echar una mano de modo significante mediante inversiones inmobiliarias, nada más.
Y no necesitan que les hagan la ola o se agachen en una reverencia. Solo que les traten con el merecido respeto.

Sitio recomendado: OPORTUNIDADES DE NEGOCIOS EN ESPAÑA PARA INVERSORES RUSOS