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27 de octubre de 2011

AGENCIA MATRIMONIAL:¿SIEMPRE SE DICE LA VERDAD?

Antes de acudir a mi primera entrevista con la directora de una agencia matrimonial con el nombre de un río en Rusia, estudié su página web, me he paseado por las páginas de su competencia. También copié algunos anuncios en Internet,  comentarios en los foros sobre el funcionamiento de las agencias matrimoniales (ningún comentario positivo, por cierto) y a las 16:15 horas me presentaba en su despacho de un céntrico business center para conocer los secretos de éxito de una "celestina profesional".

Olga, de unos 50 y tantos, bajita, mal peinada, rostro cansado y una sonrisa artificial me dio la mano y su tarjeta y antes de que me sentara, me preguntó si tenía novio, ya que en el caso de estar libre lo solucionaría en menos de un mes.

-      Tengo un camionero-transportista y un jefe de seguridad de un supermercado, ambos feuchos pero generosos y por estar con alguien como tú, venderían su alma y pedirían un préstamo al banco para pasearte por  mejores lugares.

-      No, gracias, - respondí algo cortada, - tengo pareja.

Me acomodé como pude en un sillón frente a su mesa de trabajo  en el despacho.

-      Mira, Amiga mía, - empezó sin más mi  entrevistada,  - quiero un reportaje en tu revista para que luego aquí haya lista de espera, ¿me entiendes?  Te he leído y me encanta tu estilo y como siempre muestras el lado positivo de las cosas, nada de historias deprimentes, cuentos de pobres asistentas del hogar que en sus días de gloria estudiaron para  ser médicos e ingenieras…nada de mocos ni lágrimas...con el optimismo hacia el futuro...

En este preciso momento sonó el teléfono que tenía encima de su mesa.
-      Diga? – contestó sin disculparse mi anfitriona, - no puedo hablar ahora, tengo  “riñon”…
Su interlocutor no la entendió, yo, la verdad, tampoco, y le preguntó  qué tenía…
-      Te digo que tengo  “riñon” con una persona para publicidad, sí, sí, muy pronto seré famosa, y no puedo hablar, ¿entiendes?

-      REUNIÖN, - la corregí  un poco confusa, - se dice REUNION.

-      Ay, Joder, tengo reunión, llámame luego.- y colgó.- Siempre me pasa lo mismo, - se justificó,- en español hay tantas palabras similares que me hago un lío…bueno…me decías…

-      No, no le dije nada, esperaba que me dijera cómo quiere enfocar su reportaje publicitario, a quien quiere dirigirse, a la lectora rusa que reside en España,  al lector español, a ambos grupos, a las mujeres que viven fuera y leerían la versión digital?

-      A ver, Amiga mía, quiero que cuando salga tu próxima publicación con mi reportaje  me vengan todos los tíos divorciados y por divorciar de toda España, ¿entiendes?

La verdad, no muy bien  y menos después del  “riñón”. Bueno, dejando lo quisquillosa que soy con ese tipo de fallos empecé la entrevista preguntándole a Olga qué tipo de hombre se dirigía  a su agencia y qué expectativas exponía a la hora de contratar sus servicios.
Es lo que me contó mi casi nueva amiga:

-      “ Sabes, Cariño, los tíos españoles son muy tontos, muy babosos y no conocen el buen sexo, y en eso me baso cuando les capto. ¿De dónde eres? Oh, San Petersburgo...es otro planeta, yo soy de Samara y ahí  hay mucho más mujeres que hombres. Y de los pocos machotes que hay, o son alcoholicos o ya impotentes. Menuda perspectiva para ellas!
Y entre que hay tanto borracho, drogadicto,  el típico casado  que lleva una vida de libertinaje y si se divorcia, busca una chica de 20 años, por un lado, y tanta chica guapa incluso antes de arreglarse, por el otro…tenemos un coktail perfecto.”

-      ¿Y no te parece algo cruel y hasta humillante vender esa imagen de la mujer rusa como alguien desesperada y dispuesta a cualquier cosa? – pregunté dudando si la ofendería…

-      ¿Por qué? Aquí hay mucho hombre que por problemas de todo tipo están solos y necesitan algo de cariño y de afecto, aunque sea engañándose a si mismos. Pero pagan dinero por tener compañía, y digo compañía sin que suene a algo sexual... Y yo las busco de familias desestructuradas, padres borrachos o fallecidos, de madres trabajadoras que también le dan al drinking, con problemas de todo tipo... Así que si le digo a una de esas pobrecitas que tengo un maromo dispuesto a pagarle un viaje, algo de ropa, llevarle a un restaurante y prometo que durante su estancia el tío no se va a emborracharse ni un solo día, ya no me preguntan si tienen que acostarse o no, lo harán con tal de agradar y  hacer todo lo posible para que estas  vacaciones se conviertan en algo crónico."

El cinismo de su sinceridad, hasta crueldad con la que hablaba de ambos componentes de una hipotética futura pareja feliz, me impactaron. Me quedé a pensar qué preguntar y si debía seguir preguntando…pero se me adelantó y sigió con su relato:

-      En este negocio siempre engañas, no puedes ser sincera, si te implicas demasiado te han jodido el negocio;
ellas, por exigir aquello que nunca tuvieron; 
ellos por echarte la culpa de lo imbéciles que son sin reconocerlo jamás… 
¿Me explico? Y como el que paga es el hombre, es a quien debes agradar, y si le debes rebajar su edad, su peso u omitir si tiene problemas psiquiátricos, lo haces, ya que en la cama muchas cosas se suavizan. Y  ya se encargará ella de maniobrar entre los problemas que vayan surgiendo y sobre los cuales ningún tío nunca avisa, ¿Me entiendes?

-      ¿Y cómo filtras al hombre? Los hay con gustos raros, ciertas perversiones, posibles condenas por malos tratos... ¿Cómo se protege a una mujer de ese tipo de hombres?

-       Amiga mía, una no puede ser tan sentida ni tan protectora, si a un tío le van los tríos, que lo solucione con su pareja, si uno ha dado de hostias a su ex parienta, será que lo ha ganado a pulso...Son cosas de pareja, no me meto.

-      ¿Y cómo se comunican las chicas y tus clientes?- pregunté, ¿en inglés, español?

-      Bueno, bueno, querida, sin fanatismos, ¿Quién sabrá hablar español en Rusia profunda, ciudades como Tambov, Volgogrado o  Samara… Y si alguna habla inglés, ya tenemos suerte. El problema son ellos. Los que vienen a mí, no hablan inglés y yo les traduzco y mando sus cartas a las chicas, así cobro más y de paso estoy al tanto de sus intimidades... Llegado el caso puedo utilizar esa información para que el tío no diga que no.

-      ¿A qué te refieres con eso de que no diga que no? – pregunté.

-      Sabes mejor que yo que en España no saben qué significa el valor de  la palabra dada, no cumplen ninguna promesa, se inventan cosas, las exageran, presumen de aquello  que no tienen, mienten mucho y luego sin avisar te retiran la palabra dada y adiós…Así que si yo traduzco sus cartas, sé con seguridad qué cosas le está contando a la chica, que promete, a qué se compromete... Y cuando se encuentran, yo soy la testigo de sus compromisos y si se echa atrás le cobro penalizaciones.

-      Mujer, eso me suena más bien a cierto tipo de coacción, ¿no crees?

-      No me seas moralista, en el amor y en la guerra todo vale, y eso es la guerra por el amor, para que el amor triunfe o, al menos, dure un tiempo que no haya cabida para las reclamaciones. - Y se rió mostrándome su dentadura algo perjudicada con el tiempo. Su risa era muy desagradable.

-     Olga, es posible que tú y yo tratamos a gente de diferentes segmentos sociales pero conozco mucha gente de mentalidad muy tradicional y conservadora, con valores y si surge el divorcio, me imagino que un hombre que ha vivido en pareja, tiende a volver a estar con una nueva compañera, no será tan fácil para engañar, no crees? - pregunté de nuevo.

-      Mira, para bien o para mal en este país hay crisis de la familia, de valores fundamentales. Y el hombre  por muy raro que parezaca, lo sufre más.  Se separa mucha gente, a nadie le importa nadie. La gente está sola y aunque te cuenten que están así porque quieren, en realidad es una mentira. A nadie le gusta estar solo. Hasta al más feo.  En este sentido no hay diferencia entre un hombre pobre o uno rico.  Todos  buscan  alternativas. Y la alternativa está en el Este!

-      Bueno, y si la cosa no funciona, ¿qué pasa con ellas? No es fácil vivir sola en un país extranjero donde no tienes apoyos., - insitía a mi nueva amiga dudando que lo fuera cuando me haya marchado...

-     Chica, aquí, por muy retrasados que sean, también ha llegado  el divorcio y para cuando llegue, una debe estar preparada, tener todo un arsenal de armas para luchar por algo que sea suyo, para garantizar su futuro.

-      ¿Y volver a su casa en Rusia?  - supuse.

-      Qué va! Es imposible si hay un nene por el medio, aquí pasa algo con la ley del menor que una madre tiene menos derechos para poder marcharse con su hijo que en cualquier país del tercer mundo, no sé por qué pero si hay un niño, la chica se queda donde tiene a su hijo. Eso es normal.

-     Bueno, aquí te puedo aclarar algo.- repliqué. - No es la ley del menor española si no la Ley sobre la nacionalidad rusa para los hijos nacidos del matrimonio con extranjeros. La propia Ley rusa , mal modificada en 1996, exige la autorización por escrito por parte del padre extranjero para inscribir al menor como ciudadano ruso en el Consulado. 
Me imagino que las chicas desconocen este detalle y no piden a sus maridos o parejas que les autoricen la segunda nacionalidad. - dije yo ya que  había estudiado muy a fondo este tema que ciertamente es injusto y la responsabilidad, sin duda, es de la legislación rusa.

-      Ves, ya sabía yo que alguna cabronada había por el medio! - apoyó mi exposición la Celestina a su manera.

-      ¿Y cuál es el porcentaje de éxito de esas parejas? - seguí preguntando.

-      Bueno, no es muy alto pero se casan con las extranjeras que viven fuera mucho más rápido que si salieran con las que ya viven aqui o las  españolas…lLa que viene de vacaciones y se va cuando  caduca su visado, le deja cao, melancólico y pensativo. Y el tío vuelve a insistir que se venga de nuevo, pero si ella trabaja, ya sabes, por cada año trabajado son 30 días de vacaciones, y si se agotan los primeros 15 días, los siguientes se cogen en seis meses, no antes…El tío lo pasa fatal y se va tras la chica y se la trae y se casa para no separase más tiempo… Los hay que se casaron en 7 o 9 meses cuando estuvieron de novios con su pareja española varios años.

-      ¿Y como se integran las chicas aquí? ¿Cuánto tardan en aprender el idioma ya que me imagino que la novedad de una relación  se pasa, el hombre vuelve con su rutina diaria, y qué pasa con ella?

-      Ays, no me seas pesadita, eh, a mi no me pagan para limpiarles sus mocos después de casada cuando tenga sus días y noches  críticos, una vez establecida y legalizada por el matrimonio aquí,  cada palo que aguante su vela…pero eso no lo pongas…no quiero que se asusten…

Decidí no preguntar más cosas.
Decidí no publicar aquella entrevista, ni siquiera como un publirreportaje.
Era evidente que mi nueva "amiga" había encontrado un nicho de actividad comercial que podría llegar a ser hasta "obra social" merecedora de una subvención con un enfoque más humano, pero no era la persona adecuada para ese tipo de negocios. 
No tenía formación adecuada ni tampoco  la sensibilidad y delicadeza con las que se debería tratar el tema de sentimentos de personas reales.
Pero entre sus bastas palabras se percebía un gran conocimiento de las debilidades del género masculino en España y una astucia muy propia de un zorro, por no decir una zorra...no quiero que suene mal, a la hora de calibrar las carencias afectivas de las chicas rusas de las áreas lejanas.

Pensé que  si un día montara mi propia agencia, honestamente me limitaría a facilitar el contacto entre  personas, sin prometer cosas irreales ni garantizar el éxito. Funcionaría como si de una Head Hunting (cazatalentos) se tratase pero cambiaría la HEAD(cabeza) por HEART (corazón) y procuraría ser "pesadita" y legal a la hora de definir los gustos y requisitos de los clientes potenciales y las afiliadas a la agencia.

Octubre de 2005.